Ha sido genial viajar toda esta semana para seguir conociendo la belleza de este planeta. Cada vez que vuelvo a casa parece que han pasado años por la intensidad de las vivencias.

Viajar en avión es una de las extrañas aventuras a no perderse. para empezar pasamos por unos detectores y controles de lo más absurdo: te revisan las dentaduras, los pies, las ingles…todo en busca de bombas, armas.

Por el tiempo que llevo aquí, he podido observar que los terroristas logran burlar todos esos controles. Y sin embargo a las personas “normales” les quitan la pasta de dientes, las cremas hidratantes, las botellas de agua.

según ellos es por cuestiones de seguridad. ¿Qué tipo de seguridad es esa? ¿se estarán asegurando de que vuelvas apestando, deshidratado?

¿Cuál es el peligro? ¿Acaso en el avión para matar las largas horas de vuelo vamos a dedicarnos a meter la crema hidrante en el ojo del vecino? ¿Quizás con el agua y el gel vamos a montar la fiesta de la espuma?

No entiendo estas normas tan incoherentes. ¿Acaso los dirigentes se aburren tanto que inventan estas leyes para divertirse?

Es chocante que el agua que pasa por los controles sea tan peligrosa, y una vez del otro lado existan máquinas expendedoras con todo tipo de bebidas. Será posible que el agua al entrar en los aeropuertos cambie su fórmula química y se convierta en un explosivo?

El misterio del agua en los aeropuertos no ha sido resuelto, ¿sabeis algo al respecto que me ayude a liberar mi mente de esa profunda inquietud?

No se pueden llevar objetos punzantes y te preguntan que si llevas armas. A ver, si las llevo no te lo voy a decir, habría que ser muy tonto.

Una vez instalados en el vehículo aéreo, como sardinas enlatadas, empiezan a darte unos consejos que te ponen los pelos de punta.

Subes feliz, super animado porque vas a conocer sitios nuevos y a esas señoras solo se les ocurre ponerte unos videos con consejos sobre posibles catástrofes.  Que si se despresuriza la cabina, que si el avión pierde altura, que si se cae al agua, cómo atarte al asiento para no salir despedido.

pero bueno, ¿porqué no te cuentan historias divertidas para hacerte el vuelo más ameno? ¿porqué no aprovechais esas horas para darnos clases de pakistaní, de vals o de cocina vegetariana?

Claro  que cuando ves esos artefactos de hierro cargados por miles de kilos, acostumbrado a nuestras naves ultraligeras, te entra un miedo…aún no lo he superado…no puedo entender cómo logran hacer volar un bicho tan gordo y pesado…con los barcos pasa lo mismo…como flota un edificio de 14 plantas?

Vamos sentados en filas con el mínimo espacio posible para que puedan ir bien llenos. Son celdas voladoras.

Cuando llegas a tu destino los huesos y los músculos no responden, estás tieso. A ver quien coge las maletas del compartimento superior sin romperse.

Viajar a cualquier lugar supone un movimiento increíble de bultos llenos de ropas y cosas que al final no sirven para nada. Los humanos suelen tener muy buenas intenciones: después de cada viaje siempre dicen “la próxima vez no llevo tanta ropa”.

Es mentira, vuelven a llevar la misma o más. Les cuesta mucho viajar sin el armario de casa.

Ya veis, es muy divertido observar, aunque a veces cuando tienes que aceptar sus leyes y normas absurdas me cabreo porque no tienen lógica ni van enfocadas a mejorar nuestra calidad de vida, la libertad, el bienestar.

Hasta pronto hermanos del más allá.

Harxhelish

Miércoles 16 de octubre, 2013
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